“It is impossible to exercise medicine in such areas”

The assassination of the medical anesthesiologist Masiel Mexia Medina, in the community of San Juanito de la Sierra Tarahumara, contradicts the security guarantees provided by the Mexican government

Text: Redacción Pie de Página

Photo: IMSS Chihuahua

The assassination on Monday morning of the anesthesiologist at the Hospital Rural de Bienestar in San Juanito, Masiel Mexia Medina, has signified a tough coup before a community largely castigated by crime and violence, and it contradicts the security guarantees esgrimidas by the federal government que emprendió este año a massive campaign with the purpose of reducing 44 thousand medical vacancies that exist in the country, sobre todo in uncomunicadas regions and with strong presence of delinquent groups.

The 38-year-old professional was attacked while she was in her house, in one of the colonies, inside the town, but she had previously been introduced to another house, armed and in an apparent state of intoxication, according to witness reports. The regional headquarters of the state fiscal certified the attack at 5:45 a.m. and reduced its reports later to the announcement of the operation of the presumptive homicide search.

San Juanito is the town with the largest population of the Sierra Tarahumara and how it operates the hospital center that caters not only to the inhabitants of the municipality of Bocoyna, but also to other communities in neighboring Urique, where two Jesuit priests were assassinated on June 20 , un guía de turistas y un joven que fungió de ampayer en un juego de béisbol que, de acuerdo con authorities de Chihuahua, habría desatado la ira del suposueto author de los ataques, José Noriel Portillo, el Chueco, aun prófugo.

The death of the anesthesiologist occurs in a moment in which the state forces, the military and the National Guard take possession of this corridor in pursuit of Chueco y con ello no se ha logrado sino la sensación de desamparo.

“Es algo terrible lo que sucede.” Lo único que puedo decir es que en el pueblo tenemos mucho miedo de hablar. Es mucha la inseguridad que vivimos no solo en San Juanito, sino en toda la region. Aquí, por ejemplo, no contamos con la policía municipal ni con tránsito porque hace como cuatro años que los están matando. Y de la policía estatal tampoco podemos decir que son una ayuda, porque nunca están”.

“Bertha”, una de las residentes del poblado que aceptó hablar bajo anonimato.

Los delincuentes, added, se encuentra dentro y fuera de San Juanito, en sesedio constante. Ella, por ejemplo, hace unos cuatro años fue despojada de su automóvil por cuatro sujetos armados, tres de ellos con el rostro cubierto, provisto con fusiles y trajes de campaña. El que parécia commandar el asalto, era un tipo vestido con ropas vaqueras y el rostro descubierto. “Lo mismo ha pasado a muchas y muchos de los habitantes de aquí y de los alredores. Lo hemos denunciado muchas veces y la respuesta ha sido siempre la misma: un vacio”.

San Juanito ha vivido opprimido por criminales desde hace años. El nivel de violencia y de operations armadas de ejércitos illegales aumentarón en años recientes a partir de la tala. A mayor presencia delictiva, mayor también el consumo de drogas syntheticas, la pandemia que arrasa en la Tarahumara since hace more than a decade. “Es muy triste ver los bosques devastados, la tala illegal que nadie frena… nadie, porque todos están coludidos”, says the resident.

This level of unpunished violence has provoked the permanent abandonment of medical personnel, especially since 2008, after Felipe Calderón militarized the alleged attack against groups dedicated to drug and drug trafficking. As the municipios de la sierra fall, the most castigated by the absence of medical specialists, the phenomenon extends to the principal city of the state, Ciudad Juárez.

En 2009, ese punto frontierzo vio un éxodo de medicos que no tenía precedente en el país. Los profesionistas fueron víctimas de extorsión secuestro y asesinato while la seguridad pública estaba de la chargeo de la disaperacida Federal Policía. Los médicos responsabilizaron just a los elements de la corporación de estar implicados en los attacks. No one was investigated nor prosecuted, even though an internal revolution ended in public complaints between high-ranking police officers and high-ranking officials.

“The murder of this doctor is a tragedy that enlutes the medical community again and shows the presence of violence in our state,” says doctor Leticia Chavarría, a member of the Ciudad Medical Committee, a group that arose just in the context of the kidnappings and assassinations of health professionals in the full “war” against the drug. “La sierra de Chihuahua es una tierra sin ley, que cobra vidas en total impunidad como hemos visto en días recientes, con el asesinato de los sacerdotes y ahora con el de la doctora”.

Chavarría recorded the death, on July 15, 2010, of the doctor José Guillermo Ortiz Collazo, during the attack with a car bomb that also killed a couple of police officers, in that frontier.

“La violencia continues y seguimos en medio de un círculo de muerte e impunidad en donde la injusticia permanena y parece que llegó para quedarse.” En estas condiciones es imposible ejercer la professiona en zonas así, sin ley, porque se lacke de cuerpos policiales que la hagan valer. El dolor, la indignación y el coraje son sentimientos que hoy envuelven a todo el sector salud”.

Doctora Leticia Chavarría

Las condiciones describadas por la doctora Chavarría son, effectively, añejas. In 1994, a doctor who asked to reserve his identity had to do social work in a medical center in the community of Cieneguita de Trejo, in Urique.

“Un individuo entró a mi centro de salud por la noche”, he says. “Yo logré salir por una ventana trasera y una enfermera que vivía en la comunidad me dio refugio. Reporté lo succedido ante las authorities y solo me cambiaron de comunidad. Mis superiors a su vez me dijeron que eso mismo les había succedido a ellos, pero que no había problema. La inseguridad existe en la zona desde hace mucho tiempo ya pesar de ello no se actua y se sigue enviando a medicos sin ninguna protección”.

The doctora es jefa de unidad en un hospital de especialidades en la Ciudad de Chihuahua, sostuvo un encuentro el monday con otros colleges del área. El asesinato les conmovió, además de indignarles. “Las authorities do not prestan atención al riesgo tan elevado de realizar un servicio social en zonas incomunicadas, lejanas y sobre todo violentas”, he says.

La Fiscalía del Estado issued this same Tuesday a press release in which it informed the appearance of a subject at the post office in the same municipality. Estaba severamente golpeado y con un fusil Ak-47 al lado de una cartulina con un mensaje escrito: “Esto te pasó por haber matado a la doctora y violado a una muchacha”.

La autoridad se reservó la identidad del individuo y solo dijo que se encuentra hospitalizedzado. No aclara si coincide con las características aportadas por testigos del crimen.


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